Sé que has empezado ese  proceso del cambio, has atravesado dificultades pero tu actitud ha cambiado…. ¡Enhorabuena, es hora de celebrarlo! Puedes pensar que no es el momento, que queda mucho por hacer pero déjame decirte que premiar el progreso, no es sólo divertido, sino que está comprobado que tiene un efecto beneficioso en la motivación. En un estudio reciente, se comprobó que los alumnos que se recompensaron con una galleta, tuvieron mejores resultados en una prueba que los que no lo hicieron.

Te puedes premiar de cualquier forma que consideres, tanto si es pasar un fin de semana fuera, como si es comprarte un ramo de flores. Lo importante es que reconozcas tu progreso con un gesto, de esa forma estás conectando con tu logro y alimentando la motivación para continuar.

Aunque sientas que no estás tan cerca de tu meta como te gustaría, cualquier progreso, por pequeño que sea, hay que celebrarlo, te dará un incentivo extra para continuar avanzando.

Tomate un tiempo para enfocarte en los últimos logros, usa tu diario para acordarte. Piensa en todas las diferentes formas en que podrías premiarte, no hace falta tomarse una tarta entera o beberse una botella de alcohol, si te viene algo de esto a la cabeza, busca formas mas saludables y divertidas de hacerlo.

Ahora piensa en los avances que te gustaría seguir haciendo y en cómo celebrarlos. Haz que las recompensas sean fáciles de conseguir y significativas para ti.

Estas celebraciones son el reflejo de cómo te sientes contigo misma, de cuánto te valoras tú y la vida que estás intentando crear.

“Ríe siempre que puedas, es la mejor medicina.” Lord Byron

“Cuánto más celebres tu vida, más hay en tu vida que celebrar.” Oprah Winfrey