Imagina por un momento que cada grano de arena en un reloj representa una tarea, un compromiso, algo que llama tu atención. Y tú, en el centro de este torbellino, intentas aferrarte a cada uno de esos granos mientras se deslizan entre tus dedos. No es solo agotador; es imposible. En la danza diaria entre las necesidades de tus hijos, las exigencias laborales y la búsqueda de tu propio bienestar, surge una pregunta esencial: ¿en qué vas a enfocar tu energía, en tus preocupaciones o en su solución? Este artículo no es solo para leer; es una invitación a transformar tu vida, a simplificarla y, sobre todo, a vivirla con plenitud. Estás a un paso de cambiar el «no tengo tiempo» por «tengo el tiempo necesario para lo importante». ¿Comenzamos?

Renuncia a Ser la Directora General del Universo

La mayoría de nosotras hemos ostentado, al menos una vez, el título no oficial de «Directora General del Universo». Es un rol agotador que implica supervisar cada detalle, cada aspecto de la vida, como si el éxito del mundo dependiera de nuestra capacidad para mantenerlo todo en orden. Pero aquí está el dilema: este afán de control absoluto, que nos da una aparente sensación de tenerlo todo en orden, nos lleva a un estado perpetuo de estrés y ansiedad. Así que, ¿cómo podemos renunciar a este cargo autoimpuesto?

  • Primero, acepta que la imperfección es parte de la vida. No todo tiene que ser perfecto para que sea maravilloso. Sólo tienes que fijarte en la naturaleza.
  • Delega y confía. Tanto en casa como en el trabajo, hay tareas que otros pueden hacer, a veces incluso mejor que nosotras mismas.
  • Establece límites claros. Aprende a decir «no» o «ahora no» para proteger tu espacio y tu tiempo.

Con estos pequeños ajustes, comenzarás a sentir cómo la carga se aligera y cómo tu mente se aclara. No estás renunciando a tu poder, estás canalizándolo hacia lo que verdaderamente puedes moldear y mejorar.

Elige Ser Proactiva: Energía que Transforma

Las madres proactivas tienen algo especial: brillan. Irradian una energía que no solo las impulsa a ellas sino que contagia a todos a su alrededor. Son las arquitectas de su realidad, no las víctimas de las circunstancias. ¿Cómo puedes cultivar esta actitud proactiva?

  • Enfócate en soluciones, no en problemas. Cada desafío es una oportunidad de aprender algo nuevo o de mejorar algo existente.
  • Celebra tus logros, no importa lo pequeños que sean. Cada paso adelante merece que lo reconozcas.
  • Rodéate de positividad. Busca compañía y entornos que te inspiren y te apoyen en tus objetivos.

Al incluir estas prácticas en tu día a día, te aseguro que verás cambios. Cambios en cómo te sientes, en cómo reaccionas ante el estrés y, lo más importante, en cómo gestionas tu tiempo y tu energía.

Tu Círculo de Influencia: El Espacio para la Acción Real

Ahora hablemos del círculo de influencia, ese espacio mágico donde tu acción tiene eco, donde realmente puedes hacer una diferencia. Aquí es donde debes concentrar tu energía. Imagina este círculo como un jardín fértil donde cada semilla que plantas florece.

  • Cuida tu salud y bienestar. Son la base sobre la cual construyes todo lo demás.
  • Educa a tus hijos/as con amor y principios sólidos. Tu influencia es mucho mayor de lo que crees y serás su referente para el futuro.
  • Cultiva relaciones laborales saludables. Establece conexiones auténticas y colaborativas que beneficien tu desarrollo profesional.

Al enfocarte en estas áreas, notarás cómo tu círculo de influencia se expande naturalmente, atrayendo más aspectos de tu vida hacia el lugar donde sí puedes hacer un cambio significativo.

Conectando con tus Hijos/as: Amplía tu Influencia

La relación con tus hijos es, sin duda, una de las más importantes de tu vida. Por si no te has dado cuenta, a menudo son tus grandes maestros y la fuente de mayor crecimiento personal. Aquí es donde puedes dejar una huella profunda y duradera.

  • Practica la comunicación abierta. Practica la escucha activa y habla con honestidad y comprensión.
  • Sé un ejemplo a seguir. Los hijos/as aprenden mucho más de lo que ven hacer a sus padres que de lo que se les dice.
  • Fomenta su independencia y confianza en sí mismos. Dales espacio para crecer, cometer errores y que aprendan de ellos.

Fortaleciendo estos lazos, no solo estarás siendo la “influencer” que tus hijos/as necesitan, sino que también estarás cultivando futuros adultos responsables y conscientes.

La Trampa del Círculo de Preocupación y Cómo Evitarla

La preocupación excesiva es una trampa en la que fácilmente podemos caer. En ocasiones es algo cultural y se convierte en un círculo vicioso que consume nuestra atención y nuestra energía. Es como una mecedora, que se mueve sin parar pero no te lleva a ninguna parte.

  • Reconoce lo que está fuera de tu control. Aprender a distinguir entre lo que puedes cambiar y lo que no es fundamental para poder centrar tus esfuerzos en lo que depende de ti.
  • Practica la aceptación. Aceptar no significa resignarse, significa entender que hay cosas que simplemente son como son y aunque te gustaría, no las puedes cambiar.
  • Dirige tu atención conscientemente. Elige en qué quieres enfocarte y hazlo deliberadamente hacia aquello que puedas solucionar.

Al liberarte de las cadenas de la preocupación, descubrirás una libertad que te permitirá actuar con mayor claridad y propósito.

Acciones Sencillas para un Gran Impacto

Para finalizar, quiero dejarte con algunas acciones simples que pueden tener un gran impacto en tu vida:

  • Comienza cada día con una intención positiva. Algo tan simple como agradecer un nuevo día puede establecer el tono del resto de la jornada.
  • Establece pequeñas metas semanales que estén dentro de tu círculo de influencia. Verás cómo con el tiempo vas consiguiendo grandes cosas.
  • Practica el autocuidado diario. Darte un baño, leer unas páginas de un libro, «Cómo ser mamá y no morir en el intento» es especialmente recomendable, o una taza de tu infusión favorita pueden ser tu santuario personal de tranquilidad.

Caer en las redes de la preocupación, es como estar en medio de una densa niebla; sabes que hay un camino, pero no puedes verlo. Es entonces cuando el enfoque se vuelve vital. Centrar tu atención y dirigirla hacia lo que realmente depende de ti, hacia tu círculo de influencia, es como un faro que dispersa la niebla y te marca la ruta a seguir.

El Arte de la Flexibilidad

La flexibilidad es una herramienta poderosa en el arsenal de una madre. Te permite adaptarte a los cambios y manejar lo inesperado de forma resolutiva. Te da acceso directo al sentido del humor, el mejor aliado en los momentos difíciles, al menos así ha sido en mi caso.

  • Reconoce que los planes pueden cambiar, y está bien. Aprender a fluir con los cambios es crucial para mantener la calma y la claridad mental.
  • Ejercita la creatividad para solucionar problemas. A veces, una situación difícil necesita de una solución ingeniosa que solo una mente flexible puede encontrar. Acuérdate de Newton y su manzana.

El Equilibrio entre Dar y Recibir

Tendemos a dar mucho, a veces demasiado, y olvidamos que también necesitamos recibir. Encontrar este equilibrio es esencial para no agotarte.

  • Pide ayuda cuando la necesites. No tienes que cargar sola con todo el peso. Recibir apoyo es tan importante como darlo.
  • Permítete recibir amor y cuidados. Deja que tus seres queridos te mimen de vez en cuando. Deja atrás los patrones inconscientes de nuestras madres de darlo todo sin recibir nada a cambio. Recibir es una forma de amor propio.

Conclusión

Como madres, como mujeres, estamos constantemente equilibrando innumerables responsabilidades. Pero es necesario ver la vida desde una perspectiva más calmada y empoderada. Redefinir tu enfoque para ampliar tu círculo de influencia, mientras dejas que tu círculo de preocupación se desvanezca, no es una tarea fácil, pero es increíblemente gratificante.

Recuerda que cada pequeño paso que das es parte de un viaje más grande hacia la serenidad y la realización personal. No tienes que hacerlo de la noche a la mañana, pero sí puedes comenzar hoy. Y no estás sola en este viaje; estamos juntas en esto, aprendiendo y creciendo cada día.

“Un viaje de mil millas comienza con el primer paso”. Hoy, te invito a dar ese paso con confianza, sabiendo que con cada movimiento hacia adelante, estás construyendo una vida de mayor influencia y significado.

Con cariño y apoyo en tu viaje,

Ana, Mama_Coach